Con un manifiesto de propuestas de gobierno, entre ellas la amnistía para conseguir la paz, Andrés Manuel López Obrador se registró este martes como precandidato a la Presidencia de la República.

No hubo documentos ni solemnidad de por medio. Sólo por Yeidckol Polevnsky, después del mensaje que dio el tabasqueño, se supo que éste habría entregado su renuncia a la presidencia de Morena, y que por la mañana envió los documentos que conforme a las normas de ese partido eran exigibles para su registro.

Les comparto el discurso en el registro de mi precandidatura a la Presidencia de la República. Añado que, con la descentralización, en Chihuahua estará Minería y Aduanas en Nuevo Laredo https://youtu.be/Ce3RfrKn6Tk 

A la manera de los decálogos de Enrique Peña Nieto, el exjefe de gobierno capitalino prometió, dando por hecho que ganará la elección de julio próximo, que establecerá a plenitud un estado democrático de derecho.

También que descentralizará el gobierno federal, enviando prácticamente al menos una dependencia a cada entidad federativa, y en la Ciudad de México mantendrá sólo la Presidencia, así como las secretarías de Hacienda, Gobernación, Defensa Nacional, Marina y Relaciones Exteriores.

El mensaje, pronunciado en un salón de fiestas de la colonia Roma, incluyó diferentes propuestas, como revertir la reforma educativa, incrementar la producción de Petróleos Mexicanos (Pemex), reactivar el campo e implementar diferentes programas sociales, tales como un programa de empleo para jóvenes y aumentar los apoyos para adultos mayores.

Entre dichas propuestas destacó algunas en las que ha insistido en días pasados, como la de no incrementar impuestos y, la más polémica, ofrecer amnistía a infractores, pues –sostuvo– hará todo lo necesario para conseguir la paz.

Al respecto, López Obrador añadió que realizaría una consulta especialmente con las víctimas, y reiteró su planteamiento de reagrupar a las Fuerzas Armadas en una Guardia Nacional.

En materia de seguridad el tabasqueño no escatimó en tiempo y recitó una numeraría de la violencia para luego comprometerse a encabezar cada día el gabinete de seguridad, como, dijo, lo hacía en la jefatura de Gobierno.

Como suele ocurrir con sus mensajes, López Obrador recurrió a una expresión religiosa, “predicar con el ejemplo”, para plantear que la corrupción se va a acabar.

En 20 minutos el discurso terminó y el precandidato abandonó el salón, despidiéndose apenas de algunos de los asistentes, entre quienes se encontraban integrantes del comité nacional de Morena, así como servidores públicos, destacadamente el delegado de Cuauhtémoc, Ricardo Monreal; el senador Miguel Barbosa y Claudia Sheinmbaum, entre otros.